Suplementos vitamínicos: ¡La mejor forma de tirar tu dinero por el retrete!:

¿Cuántas veces te dijo tu mamá que deberías comerte toda tu comida para obtener vitaminas y crecer sano y fuerte?. En mi caso muchas. Doña Gloria no dejaba de decirlo a la primera oportunidad. Y enfocada en la comida, tenía toda la razón: había que obtenerlas precisamente de ahí.

Las vitaminas son necesarias para la vida. Es indudable y no es discutible. El departamento de verdades en medicina tiene un sitio reservado para esta aseveración. Comprobado al 100 % que su deficiencia se traduce en enfermedades (tiamina o B1 = Beri Beri; B3 o Niacina = pelagra, etc.), que incluso provocan la muerte.

Por otro lado, estamos tan familiarizados con la aseveración de que las vitaminas son importantes y libres de efectos secundarios, que eso ha llevado a que muchísima gente (un tercio de toda la que habita el Reino Unido por ejemplo) las consuma en suplementos a manera de obtener un beneficio preventivo o incluso curativo junto a un tratamiento médico dependiendo de cuáles enfermedades estén presentes en el paciente.

Este pensamiento en las personas, ha hecho que las vitaminas se conviertan en un área de oportunidad para quienes las fabrican y se vendan toneladas de ellas todos los días en todo el mundo (la mayoría, a muy buen precio).
Tuve hace años un paciente con diabetes que quería tomar vitaminas para sentirse mejor, pero había un problema: no eran baratas. (En estos momentos hablamos de unos 30 dólares americanos o 40 mensuales). La disyuntiva se creó porque él deseaba hacer el esfuerzo de comprarlas si le iban a servir de algo y me ofrecí a buscar la respuesta basado en lo que hubiera publicado como evidencia científica sobre el tema.

Así, si la respuesta fuera positiva, pues habría que hacer el gasto (más bien la inversión), y si era negativa y no había pruebas se quedaría tranquilo. Ese era el beneficio para él y el mío era aclarar esa duda de una vez por todas y que mi paciente invirtiera en aquello que le fuera benéfico (por ejemplo la insulina).Obtuve lo que buscaba en ese momento y hoy de nuevo he realizado la búsqueda de la información médica para actualizar lo que en su momento encontré y aprendí. ¿Cambió algo?; ¿hubo alguna actualización?. Es momento de verlo. Salgamos de dudas. ¡Todos en modalidad “pensamiento imparcial”!, ¡ahora!.


Primero, hay que entender una cosa:


Necesitamos puntos objetivos para medir la eficacia de los suplementos. Por ejemplo, cuando vas a la escuela, puedes “sentir” que has aprendido mucho (una sensación subjetiva) pero la medición objetiva es la calificación que obtengas en el examen (sé que no es lo ideal el pero es lo que hay), lo que obtengas servirá para determinar si has estudiado lo suficiente o no dependiendo del número obtenido. Aquí pasa lo mismo: la sensación de bienestar que te dé tomar un suplemento vitamínico es una cosa, (y mucha gente la experimenta) y otra hablar de si sirven para disminuir las posibilidades de muerte; las posibilidades de tener cáncer; si su uso en el embarazo favorece que los bebés nazcan con un peso adecuado, etcétera. Estos son puntos objetivos y es lo que nos enfocaremos a revisar: puntos objetivos.

El NHS (National Health System) de Reino Unido muestra una sola cosa: los millones de libras esterlinas que en el 2009 se gastaron ahí, que fueron ni más ni menos que ¡más de 200!. ¡Sí, más de 200!. Si tomas en cuenta que este número aumenta cada año ya sabrás de cuánto dinero estamos hablando en este momento. El producto que se llevó más del 50 % son los multivitamínicos (con la nada despreciable suma de 138 milloncitos) aquellos que por definición contienen 3 o más vitaminas y minerales (por aquello de que se tiende a pensar que “más es mejor”) pero sin hierbas, hormonas ni droga alguna, solo vitaminas y minerales.
En los Estados Unidos, la revista Annals of Internal Medicine del 2013 menciona que entre 1988 y 1994, el 30 % de los adultos los tomaban y esta cifra llegó a 39 % entre 2003 y 2006. En el 2010 nuestros amigos de por allá gastaron 28,000 millones de dólares en suplementos. Un mundo de dinero.


Ahora ya con esto en mente, como buenos administradores desearíamos saber: ¿qué tienen en mente los consumidores que las compran?; ¿qué beneficios esperan?:

Según el NHS, las cuatro principales categorías son como sigue: el 36 % lo toman para fortalecer articulaciones. El 19 % para prevenir algún problema del corazón, (específicamente un infarto); un 9 % para fortalecer sus sistema inmune (las famosas “defensas” de cada quién) y fortalecimiento de los huesos, y por último un 5 % espera un beneficio mental (memoria, agilidad, evitar Alzheimer, etc.).
Y porqué se compran tanto?: La respuesta es muy sencilla.

1.-Todos queremos vivir lo más que podamos y bien en cuanto a salud.
2.-El sistemático bombardeo publicitario por todos los medios de comunicación que conocemos invitándonos a consumir los beneficios de los suplementos.
3.-Lo que nos dice nuestro sentido común (si son vitaminas no me harán daño) y hace más fácil que las tomemos, aún sin prescripción médica.

Ante tanto cruce de variables, es necesario un respiro, y eso fue lo que me ofreció aquel paciente cuando indirectamente me puso a revisar el tema. Me puso a aplicar la Medicina Basada en Evidencias para darle un veredicto, para poner en orden tanta información. Y empezaremos por la mente.

¿Qué encontré sobre el beneficio mental y las vitaminas?:

Varias cosas, siendo la principal de ellas el estudio PHS II, donde 5,947 hombres de 65 años o más tomaron diariamente un suplemento buscando prevenir deterioro mental durante 12 años. ¡NO HUBO DIFERENCIAS ENTRE LOS QUE TOMARON EL SUPLEMENTO Y LOS QUE TOMARON PLACEBO! (una sustancia sin efecto activo). Como quien dice, hayas tomado las vitaminas o agua, al final fue lo mismo. 12 años que dieron información valiosa. Había una respuesta en este frente. ¿Qué había en otros?…

Multivitamínicos y beneficio cardiaco: ¿Aquí sí servirían?:

Si vuelves a ver la gráfica de los beneficios que esperaban los consumidores ingleses el 2do. más esperado era (o es) mantener un corazón sano, libre de infarto.
Publicada en 2014 en la revista “Prevention”, una revisión sobre el efecto preventivo de enfermedades del corazón de cada una de las vitaminas concluye que si bien hay en algunas indicios que obligan a seguir investigando en este momento no hay nada a favor de utilizarlas como suplemento diario preventivo”. Recalco: una cosa es que pudiera haber razón para seguir investigando y otra la certeza que hasta el momento tenemos que no hayan funcionado para eso. Gana lo segundo.
Además, el mismo PHS II (ese que midió lo de las vitaminas en la función mental que vimos hace rato), tenía pacientes que buscaban un beneficio cardíaco, es decir, 1708 hombres y mujeres CON UN INFARTO PREVIO (lo que los hace más propensos a otro infarto que quien nunca lo tuvo). Tras 4.6 años de seguimiento, ¡NO HUBO DIFERENCIAS CON PLACEBO!.



Prácticamente puedes darte cuenta que no ha habido beneficio de protección cardiaca por uso de multivitamínicos. Esto por citarte algunos. Hay aún más. Corazón descartado como objetivo de protección, no sin antes decir que de la misma manera, se encontró que altas dosis de vitamina E, A y B-carotenos ¡aumentaban el riesgo de muerte!.

Esta situación puedes complementarla con el análisis en el 2008 del sitio “Cochrane” (una referencia para nosotros los médicos pues ahí se especializan en hacerse preguntas específicas y analizar todos los estudios a la mano para obtener una conclusión) sobre antioxidantes en más de 232,000 personas. ¡NO HUBO DISMINUCIÓN EN LA MORTALIDAD!, y por otro lado hubo ligera evidencia ¡que sugería un aumento de la misma en quienes los tomaban!. (¿Quién lo hubiera dicho no?; Cuidado con el sentido común).

Por si esto fuera poco, esta revisión tuvo una actualización en 2012 aumentando el número de personas a 296,107 y el número de artículos médicos revisados a 78.

¿Los resultados?: de nuevo los mismos. No disminuyen la mortalidad y parecen tener aumento de riesgo de la misma, sobre todo con altas dosis de vitamina A. Solicitan que a los antioxidantes por este último hecho se les considere como medicamentos, y estoy de acuerdo. Nuevamente la evidencia sugiere algún riesgo. Corazón (me refiero al órgano, no al lector), aquí no hay nada para ti.

Puedes revisarlo aquí:

http://www.cochrane.org/CD007176/LIVER_antioxidant-supplements-for-prevention-of-mortality-in-healthy-participants-and-patients-with-various-diseases”>http://www.cochrane.org/CD007176/LIVER_antioxidant-supplements-for-prevention-of-mortality-in-healthy-participants-and-patients-with-various-diseases.

(Sí, yo también tenía la misma expresión que tú en este punto, pero sigamos).

En 2011, este estudio concluye de manera igual al previo: “los resultados NO SON concluyentes pero son optimistas; sigamos investigando“. Podemos seguir investigando lo que quieras. No hay certezas hoy, y no se recomiendan.
Agreguemos que un metaanálisis más reciente juntó 3 estudios con multivitamínicos y 24 estudios dando vitaminas solas o en pares, a pacientes que NO tenían ninguna deficiencia nutricional (más de 400,000 personas) y NO tuvo alteración alguna sobre el número de muertes en el seguimiento ya fuera por causa cardiaca o por cáncer. (Al que le iba a tocar le tocaba, y punto, tomara lo que tomara).

(Estás en tu derecho de tomar una pausa por un café o un respiro, sé que lo necesitas. Aquí te espero).

La editorial de esta revista del año 2013 (annals of internal medicine), va más allá y lanza abiertamente la afirmación de que la mayoría de los suplementos no previene NI enfermedades NI muerte en personas sin síntomas de déficit vitamínico alguno.
Reconoce que pudiera haber pequeños subgrupos de personas que pudieran tener o “beneficios y daños pequeños por utilizarlos o beneficios y daños grandes por utilizarlos”, pero hasta ahí, y por último solicita que YA NO SE HAGAN más estudios sobre vitaminas para prevenir enfermedades crónicas (artritis reumatoide, Alzheimer, infartos, cáncer), porque ya hay demasiados que concluyen en incertidumbre o niegan beneficio. Dicen que ya basta.
La única vitamina que ellos consideran representa aún un campo más abierto en investigación es la vitamina D. ¡NADA MÁS!.

Sin duda esto se ha puesto muy bueno. Ponte cómodo, falta.

Los estudios escritos están muy bien, con todo y el tedio que representa leerlos para muchos, por eso me permito compartir contigo los comentarios de 3 conferencistas que dieron su cátedra en la Universidad de Harvard en el 2013, abordando el tema que hoy nos ocupa. Sus conclusiones fueron:

“Los multivitamínicos parece que disminuyen –ligeramente– el riesgo de cáncer pero NO las enfermedades del corazón”.

“No se justifica usar suplementos vitamínicos; hay que mejorar la dieta”.
Si te ha emocionado esa reducción del 8 % de cáncer que menciona el estudio PHS II, debo decirte que a mí me sorprendió también porque hablando de cáncer una reducción del 8 % en el riesgo de tenerlo no es nada despreciable, solo que hay un “pequeño detalle”: los sujetos en el estudio eran personas bajo una dieta saludable, hacían ejercicio mínimo 1 vez por semana 6 de cada 10 de ellos y ¡solo el 4 % fumaba!. Esta descripción dista mucho del americano promedio y por lo tanto, es dudoso pensar que esta reducción en el riesgo haya sido influenciado por los suplementos.
Mejor aún: artículos y expertos hablan de que no conocemos ni por mucho la interacción de las vitaminas y micronutrientes como un todo cuando los obtenemos de la dieta y que debe haber mecanismos mediante los cuales se dan los beneficios a todos los órganos, que no se puede alcanzar tomándolas en manera de suplementos. ¿Bastante interesante no?. He aquí un área a considerar en el futuro.

Te entiendo: no es un mundo perfecto, pero es el que tenemos.

¿Entonces quién sí debe recibir suplementos?:

Salvo unas pequeñas diferencias entre las diferentes autoridades sanitarias a lo largo del mundo, todos concuerdan en los indiscutibles grupos que deben recibir los siguientes suplementos, además de calcio:

1.-Mujeres en edad fértil que tengan posibilidad de embarazarse (aunque no lo esperen) ya deben tomar ácido fólico.
Embarazo ácido fólico durante las primeras 12 semanas del embarazo y hierro; vitamina “D” también. El calcio también. Además vale mencionar que la suplementación de calcio disminuye el riesgo de un parto antes de lo esperado (parto pretérmino) y preeclampsia (ya hablaré sobre ella). Esto es inamovible. No se recomiendan las otras vitaminas de complejo  B. Ningún médico podría decir que no se le diera esto a una gestante. ¿Ves que no es capricho mío ni ganas de llevar la contra?.

2.-Si estás entre 19 y 50 años y tu dieta es baja en calcio (asegúrate de que así es mediante consejo nutricional).

3.-Si eres mayor de 50 años (mujer), te toca sí o sí vitamina D y calcio. Todos los días.

4.-Hombres o mujeres mayores de 70 años deben recibir vitamina D, calcio y vitamina B12. ¡Solo eso!. No lo que anuncian en la tele cargado de todo. ¿Te diste cuenta de cuánto te ahorrarías usando la información correcta?.

5.-Niños entre 6 meses y 5 años deben recibir vitamina A, C y D. (Te recomiendo hablarlo antes con tu pediatra).

6.-Aquellas personas que cursen con síntomas atribuibles a deficiencia de la vitamina en cuestión.

7.-Alcoholismo intenso y supresión etílica.

8.-Quienes hayan sido intervenidos de cirugía de derivación gástrica.

9.-Nuestros amigos de Harvard mencionan que aparte del calcio en quien lo necesite, el mejor multivitamínico que existe lo único que debería de contener es: Vitamina D, B6, B12 y ácido fólico. ¡Nada más!. Créeme: nunca lo había leído tan simple.

Mi conclusión como médico:

¿Vaya viaje eh?. Esto que acabas de leer, es el resultado de una búsqueda sistemática por el internet de información sobre un tema que parece muy simple pero no lo es, para poder tomar una decisión. Traté de ponerlo todo de la manera más sencilla que pude. No hay datos que sustenten que inviertas mensualmente tu dinero en lo que ves anunciado en la televisión y que dejes de lado otros tratamientos que sí tienen argumentos a favor. No previenen infartos, ni mantienen tu mente ágil, ni evitan el cáncer. Es crudo, lo sé. El uso de ciertos suplementos está totalmente aprobado en grupos muy seleccionados. Ese 10 % que mencioné alguna vez. Los que estamos en el restante 90 % no los necesitamos. Con ese dinero invierte mejor en una buena dieta, compra unos tenis y ropa deportiva poco a poco cada mes y cambia tu vida. No hay mejor recomendación que esa y plenamente demostrada por la ciencia.

Esto te sirve a ti para que sin remordimientos ni angustias puedas dejar de consumirlos. No hay beneficios. Es un gasto innecesario. Por eso soy un médico que no recomienda los suplementos salvo en casos muy específicos. Ahí tienes los argumentos en los que baso mi decisión. Así se lo expliqué a mi paciente.
Mi trabajo llega hasta este punto, y seré el primero en poner en práctica lo que aprendí en mí y en mi familia. Si eres fiel a los suplementos que traen desde la “A a la Z”  y deseas seguir tomándolos a pesar de todo lo que te mostré, no puedo impedirlo, solo sonreír.

Lo siento.

Dr. Luis Enrique Zamora.
Tu médico internista.

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Ya te estoy preparando otras cosas…

PD.- La glucosamina, esa que se usa para la degeneración del cartílago de las rodillas no tiene datos tampoco que la sustenten. Otro gasto innecesario y aparte, descontrola la glucosa en la diabetes.

Lo siento de nuevo.

Fuentes:
Guallar, Eliseo MD: Enough Is Enough: Stop WastingMoney onVitamin and Mineral Supplements; Annals of Internal Medicine 2013.
Willet Walter MD, Sesso Howard MD, Rimm Eric MD: “Food and vitamins and supplements” Harvard University Conference center; 2013.
Mamede, Ana: The role of vitamins in cáncer; Nutrition and cancer 2011 479-494.
Euromonitor International. Vitamins and Dietary Supplements – United Kingdom. April 2010.
Antioxidant supplements for prevention of mortality in healthy participants and patients with various diseases.
Bjelakovic G: Cochrane Database of Systematic Reviews 2008, Issue 2.
Chirag K. Desai, MD: The Role of Vitamin Supplementation in the Prevention: of Cardiovascular Disease Events; Prevention 2014.
South Australian Perinatal Practice Guidelines vitamin and mineral: 16px;”>supplementation in pregnancy; Department of Health, Government of South Australia 2015.
Mohamat, Henning Cuhl: Systematic review on the role of vitamins, minerals, proteins, and ohersize: 16px;”> supplements for the treatment of cachexia; European Palliative Care Research Center; cachexia project; Journal of Cachexia; Sarcopenia and Muscle 2017; 8: 25–39.
The Cochrane collaboration.

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Médico Internista, expositor, conferencista, docente y ¡blogger!. Ejerzo desde el 2007. Te acercaré a la medicina como nunca antes lo has visto. Lo que aprenderás en mi blog te será útil todos los días. Tal vez no te guste enterarte de todo lo que leas, pero cambiará tu vida, te lo aseguro.

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