¿La Coca-Cola es tóxica para el cuerpo o no lo es?…

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“Me han dicho que los refrescos te echan a perder los riñones” o “vi un video en facebook en donde el refresco limpia un metal”, son dos de las cosas que he escuchado desde hace mucho tiempo, sobre ellos. Cómo dejar de lado también el que haya quien toma refrescos de cualquier sabor y color pero no de color negro, porque lo asocian a que ese es el que provoca el daño.

Me propuse revisar la información disponible y salir de la duda. ¿Es momento de dejarlos de lado porque son nocivos para el consumidor, y si son nocivos en qué lo son?. ¿Nos está matando el gobierno?. Veamos.

Si buscas en google “soda, beverage, coke, harmful health”, encontrarás algunos post sobre ello, pero que contienen información bastante vaga. La refinación de la búsqueda debería ser con algo que contienen todos ellos y es aquello que le agregan para darle su toque gaseoso (por eso también se le conoce como “gaseosa”, a eso con lo que acostumbras acompañar tus alimentos, y eso resulta ser el carbonato, por eso “carbonated beverages” o “carbonated drinks”, o “sugar beverages” es nuestro punto de partida, bastando incorporar la palabra “health, harm”, etc. El resto es historia.

El agua carbonatada fue inventada en el siglo 18, y a través del tiempo se le han añadido otros ingredientes para darle cierto color, cierto sabor, y otras cosas que a todos nos encantan, recibiendo desde entonces la denominación genérica de “bebidas carbonatadas” a aquellas que la utilizan de este modo.

¿Cómo se divide el daño que provocan los refrescos a nuestro cuerpo?:

El daño que provoca la coca-cola, la pepsi-cola, y cuánta soda exista y conozcas (aquí no se discrimina), la podemos dividir en 2 opciones:

1.-Aquella que está relacionada directamente con el principal problema que ocasionan en el ser humano debido a la concentración de azúcar que contienen y que hacen que en una sola bebida hayamos consumido más de la cantidad recomendada al mes: me refiero a la OBESIDAD.

2.-Aquella segunda opción en donde independientemente de hacernos obesos, el refresco, por ser una “sustancia química, extraña, adulterada desde el color hasta el gas y procesada a más no poder” sea tóxica por sí misma para el organismo, pudiendo medir esto en si el beber los refrescos aumentan la cantidad de casos de cáncer, de osteoporosis, de litiasis (piedras) renal; debilitamiento de los dientes o algún problema digestivo. Personalmente este es el que más me preocuparía en mi caso, porque el ejercicio no lo desconozco y como corredor quemo el exceso de calorías porque lo quemo.

Resolviendo el punto # 1:

A mayor consumo de carbohidratos, en un mundo donde no nos levantamos ni a cambiarle el canal a la televisión a menos que esté descompuesto el control remoto, tenemos garantizado que aquellos tiempos donde estábamos tan flacos sean historia. Una soda de 600 mls. contiene aproximadamente 16 cucharadas de azúcar y te da 250 kcal, lo que en automático debería de llevarte a caminar 45 minutos parra “quemar” todo ese exceso de energía. Bienvenido al club de la angustia.

A mayor peso, mayor riesgo de enfermedades. En el 2010 se publicó en la revista Diabetes Care un metaanálisis (recuerda, un metaanálisis es uno de los pilares más fuertes que hay para arrojar conclusiones sobre algo) que el uso de refrescos azucarados (o cualquier bebida que esté endulzada con azúcar como los chocolates Hershey´s líquidos, jugos, gatorade, té, etc.) en promedio aumenta el riesgo de desarrollar diabetes en casi ¡30 %!.

Del mismo modo, en base a esto al consumir refrescos la posibilidad de hipertensión aumenta 12 a 16 % a lo largo de la vida, todo ligado precisamente a la obesidad, que de ahí desprenderá algo que se llama síndrome metabólico y todas estas entidades en conjunto pueden acabar en un infarto de corazón o un evento vascular cerebral (embolia), o gota (el exceso de ácido úrico en tu cuerpo que se manifiesta por dolor en la articulación afectada).

Aquí es definitivo: Consumir refrescos con azúcar es una puerta de acceso a engordar y tarde o temprano el desarrollo de diabetes (sobre todo si en tu familia hay casos) está cantado. Mueren al año 9.4 millones de personas a causa de alguna enfermedad del corazón. Haz algo ya: deja de lado los refrescos o bebidas que contengan azúcar.

Resolviendo el punto # 2:

El punto más preocupante, puesto que el mencionado arriba lo podemos modificar si ponemos mucha voluntad y cambiamos nuestros hábitos, sin embargo, si el azúcar es el problema, me podrías decir: “Doctor: pero existen refrescos que NO tienen azúcar, ¿entonces ahí que ocurre?”. Efectivamente tienes toda la razón y es por ello que este segundo punto es el más importante, puesto que buscamos establecer si estas bebidas (con o sin azúcar), provocan un daño directo al cuerpo por ser “químicos”.

Pero antes de pasar a eso, te sorprenderá saber que las bebidas de “dieta”, no se escapan de aumentar el riesgo de obesidad (aunque paradójicamente hayan sido creadas para lo contrario), ya que diversos estudios muestran como aumentan el hambre a lo largo del día en muchas de las personas que las consumen y al mismo tiempo durante la comida puede a través del gas que contienen, aumentar momentáneamente la saciedad y entonces llevarnos a comer menos lo que culminaría en menos ingesta de nutrientes por evento. Del mismo modo, encontré un par estudios muestran que las bebidas “light” aumentan el riesgo de embolia por sí mismas, tomándose más de una vez al día.

¿Sorprendida (o)?.

Los 4 puntos principales a dilucidar:

No hay más: afectación dental; pérdida de la mineralización ósea (que lleva a osteopenia y osteoporosis); alteraciones en sistema digestivo como reflujo, entre otras; el sistema urinario donde hay que evaluar si aumentan la posibilidad de padecer litiasis o que empeore la función de los riñones acabando en la tan temida insuficiencia renal; y el aspecto más importante: ¿provocan cáncer?. Vamos a salir de dudas.

 

Sistema digestivo:

Provocan mayor sensación de saciedad o plenitud debido al carbonato, disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior (ese que separa la parte final del esófago y el estómago; es algo así como la aduana fornteriza) y al mismo tiempo provocan aumento en la producción de ácido clorhídrico. Pueden provocar reflujo gastroesofágico, pero para ser justos, los estudios que existen NO muestran aumento significativo de síntomas digestivos. Punto para los refrescos. Por supuesto que si hay alguna persona que al beberlos inicia con reflujo, es cierto y es válido que no los beba, pero no aplica esto para la mayoría.

 

Litiasis urinaria e insuficiencia renal:

Si alguna vez te dijeron que los refrescos provocan piedras en el riñón o insuficiencia renal, olvídalo. NO hay evidencia alguna que sustente esto. No hay daño directo sobre este órgano por el uso de refresco. ¡Ahora brinca de felicidad!.

Dientes:

El agua carbonatada es un medio ácido contra tus dientes, sin embargo, el impacto a la salud es mínimo, con un ligero índice de descalcificación que no tiene significancia como para hacer una recomendación de suspender el beber refrescos (la recomendación principal es la obesidad).

Densidad ósea:

La información revisada NO asocia a los refrescos con desmineralización ósea, siendo más importante a este respecto el ácido fosfórico o la cafeína (ya hablaremos del café después, no te estreses). Mujeres del mundo: preocúpense por la osteoporosis debido a la menopausia, sobre todo si no están tomando sus suplementos de de calcio y vitamina “D” diariamente.

CÁNCER:

Sigue brincando: no hay ninguna prueba de que el uso de refrescos provoque mayor riesgo de cáncer que el que normalmente tiene cada quien, en cualquier órgano, llámese vejiga, cerebro, pulmón, ovario, próstata, etc. NO HAY AUMENTO EN EL RIESGO. Los refrescos son culpables en la obesidad, inocentes en el cáncer.

BONUS TRACK sobre el Aspartame:

Eso con que endulzan las bebidas light y que durante mucho tiempo siguen diciendo que provoca cáncer, en realidad no es así. La revisión sistemática del 2016 de Brasil, que encontré, descarta esta posibilidad. Puedes seguir usándolo.

Conclusión:

Esto aún no se termina. Los diversos estudios que encontré hablan por supuesto de que es necesario complementar estos hallazgos con otros resultados, sin embargo, existe suficiente información para desmentir hasta el momento todas las leyendas urbanas que se achacan a los refrescos pero también contundente e irrefutable evidencia sobre su relación con la obesidad, la diabetes y la posterior aparición de enfermedades cardiacas que también engloban a las bebidas “light” con un riesgo más elevado de embolias, aunque no contengan azúcar.

¿Debería de ser mejor no tomar refresco alguno?: sí, pero tampoco hay que satanizarlo. El problema es estar obeso y consumirlos, ahí es donde el riesgo se dispara, por lo que si eres delgado, haces ejercicio y los tomas con medida (diría una bebida al día), tu salud no corre peligro.

El problema principal de los refrescos estriba en la obesidad, y de ahí se desprenden todos los problemas, nada más. Hoy me tomaré una a tu salud (pero light).

No te quedes con las ganas: ¡Comparte y comenta!.

Dr. Luis E. Zamora.

Médico internista.

Bibliografía:

Nguyen Thi Thu Nam:THE COMPREHENSIVE LITERATURE REVIEW OF STUDIES ON THE RELATIONSHIP BETWEEN CARBONATION (CO2) IN SOFT DRINKS AND HUMAN HEALTH; Health Strategy and Policy Institute 2014.

Viranda H Jayalath: Sugar-sweetened beverage consumption and incident hypertension: a systematic review and meta-analysis of prospective cohorts; Am J Clin Nutr 2015;102:914–21 .

Sugar-Sweetened Beverages, Obesity, and Chronic Disease Fact Sheet; Boston Public Health Comission February 2012.

VASANTI S. MALIK, SCD; Sugar-Sweetened Beverages and Risk of Metabolic Syndrome and Type 2 Diabetes; DIABETES CARE, VOLUME 33, NUMBER 11, NOVEMBER 2010.

Boyle P: Sweetened carbonated beverage consumption and cancer risk: meta-analysis and review; Eur J Cancer Prev. 2014 Sep;23(5):481-90.

Bernardo WM: Adverse effects of the consumption of artificial sweeteners – systematic review; Rev Assoc Med Bras 2016; 62(2):120-122.

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Médico Internista, expositor, conferencista, docente y ¡blogger!. Ejerzo desde el 2007. Te acercaré a la medicina como nunca antes lo has visto. Lo que aprenderás en mi blog te será útil todos los días. Tal vez no te guste enterarte de todo lo que leas, pero cambiará tu vida, te lo aseguro.

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