10 situaciones que deben llevarte a urgencias inmediatamente:

Todos vamos a terminar en algún momento en una sala de urgencias. El nombre del hospital no lo sé, pero lo que sí sé es que esto me incluye a mí y hasta a aquellos que prefieren atenderse con homeopatía u otras supercherías.

Cuando alguien se enferma, la mayor parte de las veces tiene síntomas que se ubican en un nivel e intensidad al que más o menos estamos familiarizados, situación que nos permite estar relativamente tranquilos y hasta recomendar algún remedio o decir: “se te va a pasar, solo hay que esperar un poco”.

Lo malo es que lo nuevo, en lo que nos familiarizamos con ello, puede provocar decisiones erróneas que pueden pagarse caro, no dando una nueva oportunidad de hacer mejor las cosas, al terminar hasta con la vida de la persona.

Por eso, hoy te voy a compartir 10 situaciones donde debes dejar de lado el análisis de una situación e inmediatamente llevarlo a urgencias. Su vida puede estar en peligro. Si al final no es así, de todos modos valió la pena, pues más vale que “sobre y no que falte”, en este tipo de acontecimientos.

Apréndete lo que vas a leer, guarda el artículo, y sobre todo, compártelo. Veo frecuentemente que las personas no tienen bien medido cuando no hay que buscarle más a una urgencia verdadera.

1.-Inconsciencia:

Si tienes un familiar que no despierte después de 10 minutos de haber perdido el conocimiento debes llevarlo inmediatamente al hospital. Un evento vascular cerebral (embolia), o un sangrado cerebral pudiera ser causa de ello y requiere urgente mínimo una tomografía de cráneo para empezar, y si el diagnóstico es correcto, su presión arterial podría empezar a elevarse en consecuenciay requerir además vigilancia y control de la misma, entre otras medidas intrahopsitalarias. Hablarle a un médico para que acuda a verlo a domicilio y peor aún llevarlo a un consultorio no es recomendable, podrías perder tiempo muy valioso. Directo a urgencias. Nadie te lo va a reprochar.

2.-Glucosa mayor de 400 mg/dl:

La cifra de glucosa raya en un límite en donde puedes estar propenso a caer en uno de los extremos de la diabetes (estado hiperosmolar o cetoacidosis diabética), en donde es imperante que se reciba insulina intravenosa (no la que te aplicas en tu casa subcutánea), además de ser hidratado también por vena y hacerse unos exámenes generles que puden requerir hasta una gasometría (ese piquete tan olesto que se les hace en la muñeca a las personas para extraer sangre). Puede ser que te disminuyan bastante la glucosa, te ajusten el tratamiento y te envíen a consulta una vez que se haya demostrado que no hay peligro para la vida. Tal vez será el momento hasta de modificar tu tratamiento.

3.-Dificultad respiratoria:

Las causas pueden ser muchas, pero todas tienen un punto en común: si empeora lo suficiente puede ser que el paciente requiera ser intubado, y eso solo puede suceder en un hospital. Si el trabajo respiratorio está muy acelerado, eso significa que tu cuerpo está tratando de tomar las cantidades de oxígeno que le hacen falta porque “algo” (pulmón, corazón) no está trabajando bien y respirando a ritmo normal no lo consigue, por lo que acelera su trabajo. Sin embargo, a pesar de tan noble esfuerzo, llegará el momento en que este se “cansará”, cayendo en lo que denominamos (demostrado mediante exámenes) insuficiencia respiratoria, al fracasar su objetivo, presentando paro respiratorio y si no hay al alcance lo necesario, posteriormente la muerte. Es cierto: una crisis nerviosa puede manifestarse con dificultad respiratoria, pero también es cierto que un paciente joven también puede infartarse o tener una tromboembolia pulmonar, por ejemplo. Recuerda: “más vale que sobre y no que falte”.

4.-Habla incoherente:

Más frecuente en abuelitos, es común que me digan: “desde ayer está diciendo unas cosas por otras, o hablando con gente que ya se murió de la familia, o viendo animales en las paredes; está muy inquieto y no hace caso; quiere levantarse de la cama durante la noche y no duerme. Lleva 2 días así”. Este comportamiento se llama delirio, y es de lo más usual en una persona mayor de 60 años. Puede ser la manifestación inicial de una neumonía, una embolia, o un infarto (la primera es la más frecuente), y el tratamiento principal radica en combatir la causa que lo ha desencadenado. Es necesario tomar exámenes de sangre para ver cómo está el sodio, y una tomografía de cráneo en su momento para descartar o confirmar el evento vascular cerebral (embolia). No te la pienses: llévalo a urgencias.

5.-Una pierna hinchada (edema):

Solo una (la que quieras: derecha o izquierda).

Cuando las dos se hinchan los diagnósticos cambian diametralmente, pero cuando es una sola el principal problema a tener en cuenta es una obstrucción en una vena (esto se llama trombosis venosa profunda) por un coágulo. Si bien la pierna puede no correr riesgo de falta de riego de sangre, ese coágulo podría desprender un pequeño trombo y este viajar desde las extremidades hasta atorarse en la circulación pulmonar, provocando la temida tromboembolia pulmonar, que puede poner en riesgo la vida del paciente. Una pierna hinchada, necesita la valoración en urgencias y muy seguramente quedarás hospitalizado, para realizar un ultrasonido doppler de la extremidad e iniciar un anticoagulante.

6.-Cambio de coloración de los dedos de un pie, del pie completo o de una pierna.

Indica falta de circulación sanguínea. La causa más frecuente son pequeñas placas ateromatosas (tapones de colesterol que se van alojando en las arterias), que van disminuyendo el camino por donde va pasando la sangre cargada con oxígeno y eso le impide llegar a tiempo a los lugares más alejados del corazón (como los pies y sus dedos). Si notas coloración “azul” (cianosis) en tus dedos o pie, ve inmediatamente a urgencias. Será necesario iniciar cuanto antes un tratamiento y además que angiología te valore. Si es como tememos, la posibilidad de que la alteración progrese a un cambio de coloración “negro” (que indica que ese tejido ya no sirve y hay que amputarlo), existe. No te la pienses. Si te preocupa mucho esto, de una vez te lo digo: deja de fumar.

7.-Parálisis de la mitad del cuerpo (hemiplejia, ya sea derecha o izquierda):

Esto habla de que la mitad de tu cerebro está atravesando por algo, desde una embolia hasta posiblemente un sangrado o la manifestación inicial de una tumoración. No le des más tiempo y ve a urgencias, la tomografía es indispensable para evaluar si el cerebro está hinchado (edema), o cual de las 3 opciones que te acabo de mencionar es el diagnóstico correcto.

8.-Sangrado por el recto o vómitos con sangre (hematoquezia o hematemesis):

A cualquiera ver su propia sangre le genera muchos sentimientos encontrados, pero más allá de ello, puede ser que tus niveles de hemoglobina (esa proteína que le sa a la sangre su color rojo característico y que se encarga de transportar el tan preciado oxígeno) bajen lo suficiente para ponerte en aprietos y en algunos casos donde todo suscede demasiado rápido, la muerte si no se dispone de sangre. Esto puede ser muy variable: hay personas que te mencionan que llevan dos o tres días así, y otras solo uno, y las cifras de hemoglobina pueden llegar a estar en menos de 6 gr/dl en quien apenas lleva un día y en 12 gr/dl en quien lleva más días. En base a esto, el tiempo que lleve con el sangrado no necesariamente significa que hayas perdido más o menos sangre. No lo olvides. Si empiezas con sangrado por primera vez, ve al hospital; si ya es la segunda, también. Deberán hacerte exámenes de sangre para cuantificar los niveles y decidir si debes transfundirte o no.

9.-Dolor precordial (dolor de pecho) que no cede en minutos o que cede y reaparece:

Heart attack, artwork

Es cierto, puede ser la manifestación de estrés o ansiedad, pero también la de un infarto, y si recordamos que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo y pueden presentarse a cualquier edad, hay que tomar en serio esto. Nada pierdes con acudir a que te revisen, te chequen presión arterial, te tomen un electrocardiograma y enzimas cardiacas , así como la saturación de oxígeno y demás signos vitales. Más en serio lo deben de tomar aquellas personas que tengan diabetes. Cuidado. No lo dudes demasiado y ve a urgencias. ¡Que sobre y no que falte!.

10.-Dolor abdominal intenso junto a vómitos, o cada uno por separado:

Si es la primera vez que te sucede, un dolor abdominal intenso debe ser indicativo que acudas al servicio de urgencias. Puede ser la manifestación inicial desde una perforación intestinal, hasta una pancreatitis aguda o una litiasis vesicular (piedras en la vesícula), que como ya te dije hace tiempo en el primer artículo que publiqué en este blog hace más de un mes, identificar las piedras nos servirá para ir juntando los requisitos necesarios para sabiamente decidir cuándo se debe retirar esa vesícula. La pancreatitis es un misterio: puede respetar la vida de un hombre o mujer de más de 70 años y acabar con la de una persona menor de 18. Apendicitis, obstrucción intestinal, entre otras muchas cosas pueden provocar estos síntomas y se requieren radiografías de abdomen y valoración por cirugía general, con los correspondientes exámenes de sangre.

La recomendación es: si empiezas con un dolor abdominal que nunca habías experimentado antes, acompañado o no de náuseas y vómito, tienes que acudir a urgencias. No pierdas tiempo y ¡no tomes analgésicos!. Es necesario que los médicos te veamos con el dolor en plenitud para guiar el diagnóstico más certeramente. Una vez que lo tengamos te daremos tu analgesia. Suena cruel pero así debe de hacerse.

Concluyendo:

Lo que acabas de leer son las situaciones más frecuentes que puedo calificar como urgencia en nuestro medio. Hay más, sin duda, pero si dominas estos 10 puntos tendrás un arma a tu favor para llegar a tiempo a recibir atención, tú o tus familiares.

Una frase nunca tan bien dicha como cuando se aplica a la medicina, en donde una enfermedad puede tener catastróficas consecuencias para la vida, si se retrasa el diagnóstico, es esta:

Si tienes algún otro punto en mente que crees que me ha faltado, no dejes de participar con tu comentario al final de este artículo. Me dará mucho gusto leerte y contestarte.

Dr. Luis Enrique Zamora

Tu médico internista.

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Médico Internista, expositor, conferencista, docente y ¡blogger!. Ejerzo desde el 2007. A través de este blog te enseñaré cuan maravillosa es la medicina, y cómo con ella cambiaron y seguirán cambiando nuestras vidas. Las historias que te contaré te acompañarán siempre. ¡Acompáñame en este viaje!.

Autor entrada: Doctor Humano

Doctor Humano
Médico Internista, expositor, conferencista, docente y ¡blogger!. Ejerzo desde el 2007. A través de este blog te enseñaré cuan maravillosa es la medicina, y cómo con ella cambiaron y seguirán cambiando nuestras vidas. Las historias que te contaré te acompañarán siempre. ¡Acompáñame en este viaje!.

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