dom. Abr 21st, 2019

¿No quieres medicina para la depresión? (tienes que leer esto):

Hay tantas ideas erróneas con respecto a las medicinas, que a veces ya no sé por dónde empezar para poner en orden las cosas. Estas ideas que prevalecen van en contra del mismo paciente aunque este intente “ponerse a salvo” de tomar medicamentos, solo que él o ella no se dan cuenta.

Si el solo hecho de aceptar que existe la depresión y que ese es el diagnóstico que los llevó a consulta es toda una aventura, ahora cuando esta idea empieza a asimilarse entramos a la segunda parte: no quieren medicamentos, y esto ensombrece el panorama porque la depresión no solamente es “sentirse mal”, “me duele el cuerpo”, “no tengo ganas de hacer nada”, “tengo mucho sueño”, y mil frases más que ya habrás experimentado o escuchado, sino que también hay un riesgo de que la enfermedad progrese hasta ideas suicidas.

Es muy cierto que las medicinas pueden provocar que se presenten efectos secundarios (dolor de cabeza, mareos, ansiedad, etc.), pero esto solo indica que hay que buscar otra alternativa entre los mismos medicamentos. No a todos les cae bien el mismo; cada cuerpo es diferente.

Sentando las bases para lo que te voy a decir, grábate esto concretamente: la mejor herramienta que tenemos en la medicina para combatir la depresión son los antidepresivos de segunda generación, a saber: fluoxetina, escitalopram, duloxetina, reboxetina, etc. No hay en este momento ninguna otra cosa que puedas hacer contra la depresión que este grupo de medicamentos. Debes empezar a cambiar el pensamiento que te hace rehusar la medicación. Si no te mentalizas a esto estarás dejando de lado a un gran aliado.

Como esto es muy frecuente en la consulta, busqué información sobre “medidas no farmacológicas contra la depresión” y encontré una revisión que he apuntado abajo (para los médicos que deseen ver la fuente bibliográfica original). Esta revisión es bastante buena por dos cosas:

1.-Porque es una revisión de una gran cantidad de revisiones, es decir, un mega resumen de estudios en uno solo.

2.-Cualquier estrategia que no tenga que ver con los medicamentos, se compara en eficacia precisamente contra los antidepresivos (la mejor opción que existe), así, si presenta valía, será digna de ser considerada.

Se analizan terapias complementarias y alternativas, incluyendo a la acupuntura, la herbolaria, etc. Más de 100 diferentes estrategias entre fármacos y no fármacos para ver cuál es mejor, y se descartan práacticamente todas salvo 3, que junto a los antidepresivos son los que más ha probado ser eficaz contra la depresión. Ven, vamos a ver cuáles son esas herramientas…

1.-Terapia cognitiva conductual:

Pues bien, me ha parecido muy interesante y lo que te puedo decir es que la mejor herramienta que existe después de los medicamentos es la Terapia Cognitiva Conductual, con un soporte de datos a favor similares incluso a dichos medicamentos antidepresivos. Una herramienta sin efectos secundarios. ¿Qué más puedes pedir?. También es algo que por otro lado me pesa ya que quitando las medicinas, tampoco a las personas les hace gracia acudir con un psicólogo.

Tanto tomar medicinas como ir a buscar ayuda, lo asocian con rasgos de debilidad, lo que es un error. El día que nos desprendamos de tantos prejuicios seremos conscientes de cuan cerca pudo estar que te sintieras mejor.

Dicha terapia psicológica arroja efectividades cercanas a las alcanzadas con la medicina, por lo que debes tenerla presente. Tras la valoración inicial quien esté dirigiendo tu terapia irá señalando el camino y no descartes incluso si así lo quieres, que puedas incorporarte hasta a una terapia grupal. Es en serio: pon en tu mente que harás “lo que sea con tal de estar bien”, y será más fácil todo.

2.-La hierba de San Juan:

De ahí lo siguiente que encontré es que en cuestiones de herbolaria, lo único que ha demostrado efectividad es la flor o hierba de San Juan (imagen abajo), que desde tiempos antiguos se usaba como antidepresivo, y que sirvió para sintetizar los medicamentos de que hoy disponemos, sin embargo, si estás “tratando de escapar” de tomar medicinas y piensas que lo natural es lo mejor, te aviso que el que algo sea natural no significa que sea “seguro”. También tiene efectos secundarios y dosificarla es más difícil que tomar tabletas o cápsulas, por lo que es mejor la medicina conocida. Tiene múltiples interacciones medicamentosas (cruces), como por ejemplo con digoxina, carbamazepina, entre otros.

No debes de utilizar esta hierba en combinación con los antidepresivos porque puedes exponerte a una acumulación de una sustancia en sangre llamada “serotonina” y traducirse en un “síndrome serotoninérgico” (ya te hablaré de él), que puede poner en peligro tu vida.

Te he mencionado la hierba de San Juan porque existe evidencia de eficacia, pero en la práctica solo lo podría recomendar si te encuentras en el último cerro del mundo alejado de las farmacias, ¿y qué crees?: no estamos. Mejor olvídala.

Entonces tenemos aquí las dos medidas que no son medicina (aunque la hierba de San Juan está cerca de serlo) con mayor éxito disponibles para tratar la depresión sin recurrir a los fármacos. Me falta todavía decirte una, que aunque los estudios respecto a depresión en los análisis hechos no cumplen con todo el rigor metodológico, por sus incuestionables beneficios comprobados a todos niveles en tu cuerpo, debo de recomendarte que lo lleves a cabo y esta herramienta es:

3.-¡El ejercicio!:

No tiene que ser una sesión agotadora, pero ciertamente hay que ser constantes y entregar caminatas de al menos 40 minutos continuos al menos unas 3 veces por semana. Ya cuando te sientas más confiado, podrás ir variando las intensidades. Lo mismo aplica para el trote combinado con caminata, yoga, spinning, etc. Sesiones de ejercicio intentando llegar a los 40 minutos, aunque de inicio lo que puedas está bien. No te presiones. El ejercicio es uno de los mandamientos para estar sano, sobre todo mentalmente. Incorpóralo a tu estrategia y ya verás. Si físicamente estás apto para ejercitarte, es un gran error no hacerlo, tengas o no depresión.

Conclusión: 

El mejor tratamiento contra la depresión son los medicamentos antidepresivos, no hay otra cosa. Después, la terapia cognitiva es tan buena como los fármacos, seguida por la tan mencionada hierba de San Juan que como ya te dije, mejor olvídala, pues si piensas tomarla te expones menos a efectos secundarios si mejor tomas los medicamentos. Por último, el ejercicio no puede quedarse fuera, evalúa qué te gustaría hacer al aire libre y hazlo, el primer paso es el más difícil. Aquí se resumen las 4 posibilidades sobre las que debería recaer la responsabilidad de luchar contra la depresión.

Mi consejo, como médico, es que si el diagnóstico que te hacen es de una depresión moderada (ya no se diga severa), es obligatorio que tomes un antidepresivo. Si el diagnóstico es depresión leve, puedes intentar la terapia y ver cómo te va; hay datos suficientes que apoyan su uso con muy buenos resultados.

Cada una de estas opciones por separado han funcionado; es perfectamente válido y está indicado combinarlas para que el beneficio sea mayor. Si alguna vez te dan ese diagnóstico, propón tu mismo la posibilidad de terapia psicológica y empezar a hacer ejercicio, que de los medicamentos me encargo yo. Sal cuanto antes de la depresión.

Esta enfermedad puede estar, ir y venir, pero las más de las ocasiones no es ella el verdadero problema. El verdadero problema eres tú o yo, y nuestra renuencia a abrir la mente hacia el beneficio final que obtendremos que es estar mejor, independientemente de lo que tengamos qué hacer en el camino para conseguirlo.

Debería haber medicinas también contra eso, pero no las hay, así que tienes tarea pendiente.

Un saludo.

Dr. Luis E. Zamora

Médico Internista.

Biliografía:

Gartlehner G, et al: Pharmacological and nonpharmacological treatments for major depressive disorder: review of systematic reviews. BMJ Open 2017;7:e014912. doi:10.1136/bmjopen-2016-014912

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