¡Toma vitamina “C” para prevenir el resfriado! (no tan rápido, mamá):

El título que acabas de leer es una frase que al menos una vez en la vida vas a escuchar, aunque con mayor probabilidad en la infancia, que es cuando las mamás tienden a tener la idea de hacernos crecer sanos y fuertes a través de las vitaminas y otros productos naturales que nos ofrecen (casi obligatoriamente), para tomarlos (de todas maneras, muchas gracias mamá, sé que lo hacías por mi bien).

Tengo aún muy presente que entonces (como hoy) la televisión recomendaba muchísimos de estos productos enfocados a nosotros los peques, chantajeando el amor que mi madre sentía por mí, para que esta adquiriera dichos suplementos y entonces hacerme pasar un mal rato por las mañanas. Entre todos estas (tan anunciadas cosas), puedo citar, por ejemplo, un polvo de chocolate con un sabor que no me gustaba mucho (Cal-C-Tose), y del cual creo que solo se compraron dos latas, que se acabaron muy rápido (éramos 4 hermanos, y de algo sirvió el número).

Aunque no recuerdo el momento exacto en el que ocurrió, un buen día mi madre en uno de esos regresos a casa, en el coche, me dio el aviso de que a partir de “tal día”, empezaría a darnos un vaso de jugo de naranja a todos y cada uno de sus retoños (soy el mayor, me siguen dos varones y la última fue mujer), para “aumentar nuestras defensas” y evitar que nos enfermáramos de “gripe” (término que hoy sé que es incorrecto, ya que este último se refiere a la infección por el virus de la influenza, siendo el adecuado el de “resfriado común”, ese que durante el año nos da entre 4 y 6 veces a todos).

El experimento duró realmente poco, unos días solamente; no sé si porque a mi madre se le acabó el entusiasmo o las naranjas, el caso es que volvimos a la línea de salida, y seguí enfermándome de resfriado, en promedio 2 veces por año. Debo hacer notar que mientras escribo todo esto, estoy sonriendo.

Después llegó la especialidad, y mi vida lejos de mi familia. Más especializado que nunca en hacer lo que me viniera en gana, lo mismo ocurría con la comida, en donde buscaba solamente sobrevivir, con algunos tibios intentos de hacer algo un poco más elaborado que frijoles enlatados y unas quesadillas. Este modo prehistórico de vida en cuanto a alimentación, recibía ciertos chispazos de inspiración, y de repente me automotivaba a empezar “una vida más sana”, incluyendo por supuesto, tomar diariamente un vaso con jugo de naranja, lo que me duraba una o dos semanas y luego lo dejaba.

Entonces en este año, a sabiendas que ya se viene la temporada de resfriado pues es otoño y el invierno llega en diciembre, me propuse investigar que utilidad tiene la vitamina C para prevenir el resfriado común (si es que la tiene), tema más que interesante porque existen los suplementos de marca que se comercializan con ese fin, y hay muchas personas que diariamente están tomando su vaso de jugo de naranja o su tableta de vitamina C, lo cual ya sea uno u otro, genera una inversión de dinero en una medida farmacológica que si resulta no servir se convierte en un gasto inútil.

El estudio:

Pues bien, me di a la tarea de revisar el tema y encontré una revisión de la base de datos Cochrane del ano 2017, en donde ahondan ampliamente el tema, y cuya portada es esta:

Quiero mencionar también que leí y descargué una segunda revisión sistemática con fecha de 2018, sin embargo, fuera de datos históricos y generalidades no la incluyo porque toda su información recopilada llega hasta el año 2014, siendo entonces más completo y definitivo el artículo de Cochrane, que abarca más de 12,000 pacientes.

Lo primero que te diré es que la evidencia de que se dispone es limitada, con estudios que metodológicamente no fueron los mejores, pero de eso se tratan los metaanálisis: obtener una respuesta a una pregunta partiendo de toda la información disponible sobre el tema. El resultado no deja de ser poco concluyente pero alcanza para decir dos cosas:

1.- Existen datos suficientes para alcanzar a hacer una recomendación a favor de la vitamina C para combatir el resfriado común, o lo que es lo mismo, alguna utilidad tiene (más adelante te la digo).

2.-Esta información también justifica que se considere que haya más investigaciones probando una nueva dosis de vitamina C, mucho más alta que la que se ha probado desde siempre (antes era de 1 gramo por día).

¿Entonces quién y cómo debe tomarlo?:

La evidencia médica hasta hoy, dice que las únicas personas que pudieran tomar DIARAMENTE esta vitamina con el fin de evitar el resfriado, son los que PADECEN ASMA, y nada más (1 gramo diarios), pero SOLAMENTE en el invierno. Esta medida solo debe durar esos meses, y ya (dosis igual para ninos y adultos).

En el resto de nosotros NO SE RECOMIENDA que la tomemos diariamente. Aquí, su utilidad para la gran mayoría de personas QUE NO TENEMOS asma, queda establecida de una manera muy particular:

Si quieres beneficiarte de la vitamina C contra el resfriado común, deben de consumirse 8 (ocho) gramos el PRIMER DÍA en que inicia la enfermedad. Esto arroja un beneficio en la reducción de hasta un 20 % en lo que será la duración del proceso viral (si ibas a estar enfermo 5 días, lo estarás 4). En niños, la dosis debe ser de 2 grs. de vitamina C también el primer día, y nada más. No hay justificación para recomendarlo diariamente como medida preventiva; simplemente, no hay evidencias.

Busqué en un par de páginas en internet de diferentes farmacias y el costo del suplemento (con 10 gramos de vitamina C en tabletas) ronda los 80 pesos mexicanos (4 dólares americanos, aproximadamente). Tomando 1 gramo diario ininterrumpidamente se produce un gasto de 240 pesos mensuales y en un año se convertirán en 2,880 pesos (en este momento te aseguro que me gustaría bastante saber qué piensas).

Y no puedo terminar este artículo sin mencionar el uso diario de un vaso de jugo de naranja: En promedio, uno de estos contiene 80 mgs. de vitamina C, lo que es prácticamente los requerimientos diarios de la misma (90 mgs.). Entonces, una persona que recomiende tomar diariamente un vaso de jugo de naranja está en lo correcto si dice que es para sus requisitos nutricionales, pero está equivocado si dice que lo bebe diariamente para NO enfermarse de resfriado común. Cómo ya viste hasta este punto, no sirve para prevenir nada la vitamina C.

¿No es mucho 8 gramos de vitamina C?:

Y por último, en la revisión de Cochrane, hacen referencia a la seguridad en el consumo de altas concentraciones de vitamina C, ya que tal vez 8 gramos a algunos les puede parecer mucho, pero existe un estudio del 2004 en donde a los voluntarios se les administraron hasta 100 gramos al día de manera intravenosa, sin efectos secundarios, o muy leves (diarrea), por lo tanto, se considera bastante segura.

Cochrane establece que las nuevas investigaciones sobre este tema, deberán hacerse con esos 8 gramos del primer día, en adultos, y 2 grs. en niños, también el primer día; veremos si las habrán.

Un análisis que aunque parezca algo simple, puede ayudarte a ahorrar algo de dinero, y tal vez preocupaciones. Uno de los tantos puntos a favor que tiene la medicina basada en evidencias.

Y en mi caso, también me ha servido para pasar un rato delicioso hablando con mi madre sobre aquellos tiempos, que valoro más que nunca, aunque me hayan dado jugo de naranja todos los días, o un polvo con sabor a chocolate.

¡Gracias mamá!…

Dr. Luis Enrique Zamora.

El Doctor Humano.

Pd: se me olvidaba decirte que la vitamina C, no sirve para prevenir influenza 😁.

 

 

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Médico Internista, expositor, conferencista, docente y ¡blogger!. Ejerzo desde el 2007. A través de este blog te enseñaré cuan maravillosa es la medicina, y cómo con ella cambiaron y seguirán cambiando nuestras vidas. Las historias que te contaré te acompañarán siempre. ¡Acompáñame en este viaje!.

Autor entrada: Doctor Humano

Doctor Humano
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